¿Debemos comer pescado?

El pescado es una estupenda fuente de proteínas de calidad. Su consumo se relaciona con un menor riesgo cardiovascular, en parte, por su contenido en los famosos ácidos grasos omega-3 EPA y DHA (sobre todo los llamados pescados azules). De la misma manera, estos omega-3 poseen efectos antiinflamatorios, antitrombóticos, antiquimiotácticos y se relacionan con la disminución de los triglicéridos en sangre. Además del mencionado aporte de omega-3, comer pescado hará que aumentemos el aporte de vitamina D, selenio y calcio.

Aunque el pescado blanco es una opción saludable (lenguado, merluza, bacalao, rape, etc.), también habría que prestar atención al consumo de pescados azules de pequeño tamaño como el boquerón, las sardinas o las anchoas (el salmón es una opción estupenda también), precisamente porque son muy ricos en estos ácidos grasos omega-3 mencionados anteriormente.

Hay que tener en cuenta que estamos hablando de estos beneficios si consumimos pescados como tal, es decir, que no entrarían dentro de estas recomendaciones derivados ultraprocesados de pescado como las gulas, el surimi o las barritas de merluza, cuyo interés nutricional es muy inferior.

Una ración habitual de pescado suele ser de unos 160 g en neto, es decir, porción ingerida sin espinas o piel o grasa (un filete mediano de salmón, unas 8 sardinas…).

En el caso de comer pescado, una frecuencia adecuada para población general podría ser de entre 2 y 3 raciones a la semana, alternando entre pescados azules y blancos y variando las especies

Consumo de pescado y mercurio

Sí habría que prestar una especial atención al consumo de pescados grandes al bioacumular más cantidad de mercurio como el pez espada (emperador), tiburón, atún rojo o lucio. De hecho, la nueva recomendación para el consumo de estas cuatro especies en embarazadas (o mujeres que planeen estarlo) y en niños de hasta 10 años es la de evitar por completo su consumo. Además, en niños de entre 10 y 14 años, el consumo de dichos pescados se debería limitar a 120 gramos al mes.

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